Su construcción
Una parte importante de las tareas de construcción
fue el transporte de los distintos materiales del Cable Carril hacia el
lugar donde se necesitaban. Parecido a como se construye un ferrocarril,
el cable debe ser colocado en el carril por tramos, para acarrear los
materiales de construcción desde las estaciones inferiores hacia las
superiores. Sólo hay que respetar aquí la particularidad del
funcionamiento del carril, en el que no es posible –como sucede en las
vías del ferrocarril– adelantar el recorrido y utilizar enseguida el
trozo posterior.
En una obra de este tipo, no se puede poner en
funcionamiento el tramo entre dos estaciones antes de que el propio
carril, que sale de la estación, sea construido. Ya en la preparación de
las estructuras de hierro había que considerar que los trozos que
tenían que ser transportados más allá de la segunda estación no debían
superar un peso de 150 kg. Todas estas inmensas construcciones de
hierro, los enormes sostenes de hierro, las maquinas a vapor, las
calderas, los discos para los cables, las ruedas impulsoras, todo tenía
que ser dividido adecuadamente en partes. Las más pesadas, que llegan a
2000 kg., no podían ser movidas de otra forma que no fuera por medio de
portadores.
Fue una tarea muy ardua, ya que la distribución de
grandes pesos en poca extensión, sobre una fila de personas, trae
grandes dificultades. El transporte de los cables de tracción se
convirtió en el trabajo más difícil de toda la construcción. Los cables
fuertes, para vagonetas cargados, tienen 36 mm de diámetro y pesan 7
kg/m, pero tienen que ser fabricados en largo de 200 a 300 metros, de
modo que el peso total de estos cables estaría en los 2.000 kg.





